Por su Artículo:

“El negocio energético de los arquitectos: 45 millones por un certificado de 10 minutos”

https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2018-05-11/certificados-energeticos-madrid-negocio-millones_1558874/

 

Estimado Sr. Fernández:

Lo primero felicitar a Don Ángel Fernández, ciudadano que quiere vender su piso en Guadarrama, por haber encontrado a Superman, el arquitecto de El Escorial y haberse ahorrado 10 € en el Certificado Energético, ese papel que se hace en 10 minutos.

Lo segundo Sr. Fernández periodista de El Confidencial quiero explicarle cuanta inexactitud y falta de rigor hay en su artículo:

El negocio energético de los arquitectos: 45 millones por un certificado de 10 minutos

Cualquiera que lea su artículo de El Confidencial sobre los certificados energéticos saca una primera conclusión y es que ese certificado no sirve para nada. Es una vergüenza que en el 2018 después de 5 años desde que se publicó el RD que transponía la Directiva Europea 2010/31/UE, EPB, un periodista en un medio de comunicación diga que es un certificado que se hace en 10 minutos, y yo me pregunto ¿para qué sirve un papel que se hace en 10 minutos?, desde luego la respuesta es: ¡para nada!.

Esta usted poniendo en entredicho el valor de un certificado que permite a los ciudadanos conocer cuál es el estado de su edificio y de su vivienda, conocer algo tan importante como ¿cuánto dinero va a gastar usted en mantener unas condiciones adecuadas de confort en su vivienda? ¿cuánto va a pagar usted en este piso por no helarse de frío o asfixiarse de calor? ¿usted Sr. Fernández no ha oído hablar de la pobreza energética?.

Este certificado, que usted Sr. Fernández desprecia, es una herramienta muy eficaz contra ella si se hace bien, es una herramienta muy ligada a evitar a los compradores y arrendadores encontrarse con sorpresas una vez que ha comprado o alquilado su vivienda, y que en todos los países europeos tienen en alta estima. Pero claro, en España con periodistas como usted Sr. Fernández, que informa públicamente que este certificado se hace en 10 minutos y sólo sirve para que se enriquezcan los arquitectos ¿Quién va a creer en él?.

Este certificado, en las 7 páginas de informe sobre el estado de su edificio, que usted menciona, nos da información solo sobre el estado de su edificio en cuanto a las emisiones de CO2 que emitimos a la atmósfera, algo muy importante para el medioambiente, sin duda, también le dice al ciudadano, cuanto consume su vivienda y cuanto necesita consumir para conseguir el confort.

Pero además, Sr. Fernández informa al ciudadano, como usted muy bien dice en su artículo, en otras 6 páginas, y llevamos 13, sobre las mejoras que puede realizar en su edificio o en su vivienda para evitar ese derroche de energía y por tanto de dinero en las facturas.

Podría darse el caso de que un piso con un alquiler más bajo resultase después mucho más oneroso, por tener malas condiciones de aislamiento, mal sistema de climatización, etc., y por tanto facturas muy elevadas de energía (luz y gas), que un piso con una renta un poco más elevada donde no hace falta utilizar la climatización en largos periodos de tiempo, buen aislamiento, buenas ventanas, equipos eficientes, energía solar, etc., al final sea mucho más económico.

Esta información que se proporciona a los ciudadanos es lo que incentiva la mejora progresiva de la calidad energética de nuestras viviendas, y resulta lamentable que se desprecie el valor del conocimiento de todos estos datos que permiten a la gente elegir y tomar decisiones en este aspecto tan importante para su confort en condiciones sostenibles económica y medioambientalmente hablando.

Vamos a hablar ahora del arquitecto de El Escorial, usted dice que estuvo 10 minutos, y claro debió utilizar la translación molecular para llegar desde El Escorial a Guadarrama y volver, ¿o ese tiempo no forma parte del trabajo?. Además en 10 minutos fue capaz de tomar datos, es decir medir el piso, tomar los datos de los equipos, hacer fotos, tuvo suerte el Sr. Fernandez de Guadarrama, porque el arquitecto era Superman.

Pero además en 10 minutos fue capaz de cumplimentar las 13 páginas, menos de 1 minuto por página, y registrarlo en Industria, ardua tarea teniendo en cuenta cómo funciona el Registro electrónico de la Comunidad de Madrid.

Pero además Sr. Fernández usted habla de 90 €, IVA incluido es decir, el arquitecto de El Escorial realmente ha cobrado 74,38 € ya que el IVA 15,62 € restantes son del Ministerio de Hacienda. Otra inexactitud de su información.

Y yo le pregunto Sr. Fernández de El Confidencial, ¿dónde ve usted el negocio redondo?. Porque ese arquitecto de El Escorial tiene que pagar el viaje, la colegiación, el seguro, su estudio, sus medios de trabajo, los impuestos correspondientes, si es que le ha quedado algún beneficio de esos lustrosos 74,38 €.

Pero además usted Sr. Fernández, se contradice en su artículo, en el título dice usted que los arquitectos de la Comunidad de Madrid se han llevado 45 millones de euros haciendo en 10 minutos 504.476 certificados energéticos, sin embargo luego dice que también lo hacen los arquitectos técnicos y cualquier tipo de ingeniero, siempre que estén colegiados. Además usted explica que hay intrusismo profesional y que industria ha sancionado a personas que registran certificados actuando como técnico sin reunir los requisitos legalmente exigidos o actuar como agente independiente autorizado para el control de la certificación de la eficiencia energética de los edificios sin contar con la debida habilitación otorgada por el órgano competente.

Y yo le pregunto Sr. Fernández, entonces ¿entre cuantos arquitectos repartimos los 45 M€? o mejor ¿cuántos de los 504.476 certificados energéticos están hechos por arquitectos?. Sin ese dato ¿cómo puede usted afirmar que los arquitectos se han llevado 45 millones haciendo certificados en 10 minutos?

Por otra parte, ¿usted cree que se puede escribir un artículo poniendo en duda una labor de un sector profesional que atiende a unos requerimientos de una Directiva Europea y poniendo en duda la profesionalidad de todo un colectivo que ha pasado muchos años de su vida formándose para ejercer una profesión de inigualable valor especialmente por su implicación social en la vida de las ciudades y de los ciudadanos?.

Me pongo a su disposición y a la de su medio de comunicación, El Confidencial, para explicarle el valor de los certificados energéticos y el valor de la profesión de arquitecto.

 

Pilar Pereda Suquet

Arquitecta colegiada Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), Representante de JR del COAM

En representación de ADN COAM

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